Juanito decía que siempre si iba a mandar a la verga a clara brugada y hasta se compró un traje y posó con fisicoculturistas para que se viera que era en serio pero al final el jefe de gobierno marcelo ebrard lo dobló en 20 minutos y Juanito pidió una licencia “por motivos de salud”, no sin antes tomar protesta de su nuevo cargo y llamar “traidor al PR… al PT, traidor el PT, el PT traidor…” (conste que él así lo dijo). Los medios lo hicieron estrella y la gente héroe o villano, dependiendo de que lado, y nadie sabe si las promesas de campaña serán cumplidas por quien quede en el cargo o nuevamente la gente se quedará en el “ya merito”.
Se cumplió otro año sin darle justicia a los muertos y desaparecidos del movimiento estudiantil de 1968 y aunque la consigna dice “2 de octubre no se olvida” la verdad es que quienes lo vivieron quisieran no recordarlo, el único ánimo de quienes marchan es hacer pintas y romper cristales, las nuevas generaciones no entienden (ni les interesa) lo que significa esa fecha para la sociedad, no saben quien fue Gustavo Díaz Ordaz o si el 2 de octubre es fiesta o luto. 41 años transcurrieron y la justicia no llega, el gobierno no admite lo ocurrido, mitos, leyendas y anécdotas sobre esa fecha sobran y ciertamente los nuevos jóvenes gritan “2 de octubre no se olvida”, pero no lo olvidan porque no pueden olvidar aquello que jamás aprendieron.
Yobailopogo... la memoria colectiva














